Para esta navidad del 2004, uno siempre esta a la espera de los regalos que se reciben en esta época y al igual que nosotros, las personas mas allegadas al Dr. Reyes Tamez Guerra esperan con ansias sus regalos navideños.

Y no precisamente hablamos de la familia del Doctor, sino quienes esperan con ansias los obsequios son aquellos que trabajaron bien en el año o quienes hayan hecho algo relevante en el mismo.

Tal es el caso que para este año fueron 83 los elegidos que recibieron regalos, no solo de Santa Clous sino también del Secretario de Educación en México, que para elegir a los que se portaron bien o mejor aún, que realizaron algo productivo en el año
no se puso tan exigente y fue bondadoso al entregarle regalo a la mayoría aunque el regalo fuera de menor a mayor escala, dependiendo de lo bien que se portaron.

Entre los afortunados de recibir estos obsequios se encuentran personalidades de la política, escritores, empresarios, etc. Entre los que se destacaron están: Carlos Slim, Elena Poniatowska,Sergio Sarmiento, Pablo Latapí, Elba Ester Gordillo,Arturo Elias Ayub,Emilio Azcarraga Jean, así como Ricardo Salinas Pliego estaban en la lista de los que recibirían sus presentes.

Los regalos iban desde, Un libro de Trazos y Revelaciones, otro mas de Vitrales de México, así como el de Don Quijote y por ultimo una botella de vino tinto de las cosechas de Linares, N.L.

El Dr. Reyes Tamez en todos estos regalos se gasto la módica cantidad de $25,000 en complacer a todas estas personas y verles una sonrisa en su rostro, que a final de cuentas lo consiguió.

Esperamos que el Dr. Tamez siga igual de generoso, pero no nada más con sus allegados, sino con todas las personas que necesiten de educación o acceso a las escuelas publicas y que tengan la facilidad de completar sus estudios básicos al no restringirles las escuelas públicas además expandir la educación en México para que todos tengan acceso a ella.

Eso es en lo que se debe de preocupar el Secretario de Educación en México y no, de quien debe recibir o no sus obsequios que por si fuera poco son un poco anticuados, ¿no cree?